Terapias

Infantil y Adolescentes - Acoso escolar

La definición de Dan Olweus que dice que “un estudiante se convierte en víctima de acoso escolar cuando está expuesto, de forma reiterada y a lo largo del tiempo, a acciones negativas llevadas a cabo por otro u otros estudiantes”, es la más aceptada.

Los expertos señalan que el bullying implica tres componentes clave:

Verbal

Es el más habitual. Sólo dejan huella en la víctima. Las palabras tienen mucho poder y minan la autoestima de la víctima mediante humillaciones, insultos, motes, menosprecios en público, propagación de rumores falsos, mensajes telefónicos ofensivos o llamadas, lenguaje sexual indecente, entre otros.

Psicológico

Se realiza mediante amenazas para provocar miedo, para lograr algún objeto o dinero, o simplemente para obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere ni debe hacer, etc.

Social

Consiste en la exclusión y en el aislamiento progresivo de la víctima. En la práctica, los acosadores impiden a la víctima participar, bien ignorando su presencia y contando con él/ella en las actividades normales entre amigos o compañeros de clase.

Por ello, una intervención a tiempo, no solo a nivel profesional, sino también por parte del Centro Educativo, podría ser decisiva con respecto al bienestar del niño. De esta manera, en Neurosoma, trabajamos para que el niño sea capaz de afrontar cualquier situación, incluso las más adversas, proveyéndole de las herramientas adecuadas.